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Fantasía
máxima
Esta historia es muy real y me pasó en
marzo del 2001 aquí en Florida. Cambiaré los nombres
de los relacionados en la historia por razones obvias. Resulta que
a principios del año pasado mi amigo Scott, americano, me comentó
que él tenia una fantasía sexual que quería llevar
a cabo con su bella novia Melissa, también americana, la cuál
ya casi estaba convencida en participar. Yo le pregunté en
que consistía esa fantasía y me dijo que él quería
que alguien los grabara en video a él y a su novia haciendo
el amor y que la única persona a la que tenia confianza para
pedirle que tomara video era yo. Yo le dije a Scott que estaba loco
y que yo jamás haría semejante cosa. Solo de pensar
en lo que diría mi novia si se enterara me iría como
en feria. El dijo que yo era de mente cerrada y todas esas cosas pero
que como quiera que lo pensara. Bueno pues pasó el tiempo y
siempre pensaba en esa propuesta descabellada. Entre mas pasaban los
dias ya no me desagradaba mucho la idea.
Como dos meses después estando en una disco
mientras nuestras respectivas novias iban al tocador me volvió
a mencionar su deseo de que yo le ayudara a realizar su fantasía.
Yo le dije que en realidad no me necesitaba, que solo fijara bien
la cámara en un lugar y listo pero él dijo que él
quería que les hicieran buenas tomas simulando
un video porno y para eso se necesitaba la ayuda de alguien, yo
le dije que no me convencía, que aun no me animaba a hacerlo.
Le pregunté a Scott que donde y cuando tenia él en
mente hacerlo. Dijo que el Spring Break estaba cerca y que pensaba
rentar un cuarto en un hotel en Daytona Beach y que nadie sospecharía
nada ya que en esos dias muchos jóvenes andan echando
relajo en esa ciudad turística y que si se les ocurriría
algo medio loco nadie lo notaria mucho. Le dije que no estaba seguro
todavía, que me pondría nervioso con la videocámara
y cosas asi y que me daría pena con Melissa. Pero en realidad
ya me estaba interesando el asunto, solo de pensar que tendría
la oportunidad de ver a la Melissa desnuda me estaba interesando
la hazaña.
Una semana después, mientras jugábamos
a tenis le dije por fin que sí y el saltaba de alegría.
Pero le pedí que no fueran a hacer cosas de mal gusto en
la cama. Me dijo que no me preocupara. Finalmente llegamos al hotel
en Daytona Beach, después de asegurarle a mi novia que iva
a un entrenamiento de trabajo en Atlanta por 3 dias. El primer día
y la primera noche fue pura playa y puro reventón, llegamos
como a las 4 de la mañana al hotel. Fue hasta la siguiente
noche cuando ya teníamos todo preparado para la acción.
Después de tomar una ducha los tres, pero no juntos por supuesto.
Pusimos música suave para ambientar. Scott quería
empezar en el sofá tomando unas copas, Melissa llevaba puesto
un sostén y una minifalda gris medio transparente que dejaba
ver sus panties negros. La verdad que desde ese momento mi cosa
se puso medio dura al ver a semejante rubia escultural vestida asi.
Scott solo tenia puesto unos boxers rojos. Al momento que encendí
la videocámara ellos se olvidaron de mi, Scott me dijo que
él me haría una seña cuando el necesitara que
que yo dejara de grabar. Ellos ya lo tenían bien ensayado,
empezaron a besarse y a abrazarse, luego tomaban juntos de una copa.
Scott se tomó otras dos, un poco más de la cuenta
y le pidió a Melissa que bailaran un poco.
Se apretaban frenéticamente, ella hacia
su cabello hacia atrás y lo dejaba caer por su espalda al
tiempo que con la otra mano acariciaba el cuello y una mejilla de
Scott. El llevaba la delantera acariciando suavemente las caderas
de su amada subiendo lentamente hasta sus pechos. Ella lo besaba
en el cuello diciéndole al oído: Hazme tuya,
Scott le desabrochó el sostén al tiempo que ella se
le quedaba viendo a los ojos con una mirada muy coqueta, luego deslizó
su mano por su tórax velludo hasta llegar cerca de su boxers.
Entre paréntesis, no quiero decir tanto de mi amigo pero
él también está en buena condición física.
Estéticamente hablando si hacían pareja para un video
porno. Scott dejo caer el sostén dejando lucir los muy bien
torneados senos de su novia, y luego bajó sus manos hasta
las piernas de ella y las fue subiendo poco a poco levantando su
minifalda dejándole al descubierto esas nalgas bien dotadas
al tiempo que se acercaba abriéndole sus piernas, hurgando
que sintiera sobre sus panties y los boxers su pene bien erecto
presionando contra sus partes íntimas al tiempo que ella
abría levemente su boca en señal de asombro. Después
de frotar sus partes entre la ropa por unos segundos, Melissa empezó
a caminar hacia la recámara y Scott la siguió muy
de cerca. ¡Que trasero se carga esta mamacita!
pensé yo. Tuve que ingeniármelas para no perder secuencia
con el video.
Melissa se sentó en la cama con las piernas
medio abiertas y Scott se paró enfrente de ella como invitándola
al clásico blow job. Melissa sonrió y
acercó su boca a los boxers y con sus dientes los estiró
suavemente hacia abajo terminando de tumbarlos con una de sus manos.
Luego saltó bien parado aquello que nunca pensé tendría
que verle a Scott y que se disponía a darle rienda suelta
dentro de Melissa. En realidad creo que la tenia solo un poco más
grande que el mío. Bueno todo sea por el arte
pensé. Melissa con su lengua acarició levemente la
cabeza del pene. Luego deslizó sus labios húmedos
por el mismo, ¡Uf! Que escena, hasta yo lo sentí. Solo
le dio unas cuantas chupadas y aquella cosa se puso aún mas
parada. Ella luego se dejó caer en la cama y se le quedo
viendo a los ojos a Scott, el cual le quitó lentamente su
minifalda y con los dientes le estiró las panties de un lado
y luego del otro dejando por fin ver esos chiquitos vellos dorados
bien peinados con los que tanto me habia imaginado.
Melissa estaba digna para Play Boy. Scott se incorporó un
poco, creo para dejarme tener un mejor ángulo del cuerpazo
de Melissa pero regresó con su lengua como serpiente para
regresarle el favor oral que ella le habia ofrecido. Me moví
un poco para tener una mejor vista del asunto. Scott se extendía
en su trabajo. Parecía que le quería comer su vagina.
No tardó mucho tiempo en que la hacia estremecer y decirle
que se detuviera que la iva ha hacer venirse al tiempo que ella
lo sujetaba con sus dos manos despeinándolo todo. Finalmente
empezaron a llamarse el uno al otro con los ojos. Ella se hizo mas
arriba de la cama y abrió todas sus bien torneadas piernas.
Yo sentía que me venia y aquello todavía no empezaba,
sentía caliente mi cara y mi garganta seca. La temperatura
habia subido, ya hacia calor en el cuarto. Scott se abalanzó
hacia ella, con buena puntería y sin tener que dirigir su
pene con la mano la penetró lentamente. Melissa se sentía
feliz de sentir por dentro lo que tanto estaba esperando. La faena
empezó. Los jadeos y gemidos no se hicieron esperar, especialmente
Melissa que no dejaba de hacer ruidos dulces con su boca. Era increíble
lo que yo estaba grabando. Aquellos cuerpos bien encajados el uno
al otro. Los tomaba con la videocámara por un lado y luego
por el otro para que no se me pasara ningún detalle. Me fui
por detrás de ellos para tener mejor ángulo de como
la estaba haciendo gozar. Sudando, las caderas y las velludas nalgas
de Scott bombeando sin parar entre las piernas bien abiertas de
Melissa. Fue cuando me brotó un morbo caliente por ver sus
partes íntimas en plena acción, pero me sentí
inseguro de hacer eso.
Scott imaginó lo que yo estaba tratando
e hacer y separó ligeramente sus muslos para dejar ver mejor
su verga saliendo y entrando velozmente hasta el fondo en la apretada
la papaya de su novia. Todo aquello estaba tan bien lubricado que
ella parecía fuente de jugos del amor. Sin duda alguna los
dos estaban súper excitados por tenerme ahí a mí,
con la videocámara sin perder detalle. Ahí estaba
yo invadiendo totalmente lo más íntimo de una pareja,
pero, ¿qué pareja? Parecían locomotoras de
vapor. Deberás que el video que estaba tomando no le pediría
nada a la mejor película para adultos que existiera. Todos
unos actores porno. Melissa decidió tomar la delantera pidiendo
otra posición. Scott se dejo caer de espalda y ella se la
montó. En esa posición su vagina si que se tragaba
literalmente todo el miembro de Scott, ni un milímetro fuera,
incluso hasta parecía intentar comerse parte de los testículos.
Esas tomas fueron mis favoritas porque asi veía a Melissa
estremecerse toda al tiempo que alcanzaba varios orgasmos, bueno
eso creo porque jadeaba y hasta se le querían voltear los
ojos de placer. Sus lindos pechos saltaban firmemente hacia arriba
y hacia abajo, muy erectos. Scott no quería venirse dentro
de ella y tuvo que interrumpirla un par de veces para poder controlarse.
Después vino la de perrito pero solo por unos instantes luego
ella se dejo caer acostada totalmente boca abajo levantando tentadoramente
sus hermosas nalgas. Scott la embistió por atrás.
Por un momento pensé que Scott trataría de penetrarla
por su parte más pequeña, pero que bueno que no lo
hizo, no es algo que se me hubiera hecho de buen gusto, bueno al
menos a mi. Asi estuvieron haciendo el amor por casi diez minutos
hasta que Scott gritó: Ya no puedo más... me
vengo
me vengo, me apresuré a estar en un buen
ángulo para el disparo. Scott sacó rápidamente
su pene y lo presionó entre las nalgas de Melissa al tiempo
que empezó a venirse lanzando su producto por toda la espalda
de ella hasta llegar al cabello. Yo pensé: wow, si
que es de largo alcance. Aunque solo fue un chisguete. Luego
se dejo caer encima de ella por un rato al tiempo que la besaba
en una mejilla y le decía: Eres fantástica,
mi amor. Luego se dejó caer hacia un lado y se quedó
dormido muy pronto. Melissa limpio su espalda con la sabana y suspiró
viéndolo a él.
Apagué la videocámara porque pensé
que ahí habia terminado todo y la puse en la mesilla de la
cama. Melissa estaba viéndome que yo estaba atrás
de la pantalla de una lámpara de cuarto y no me quería
mover de ahí. Me dijo: Ya, relájate, siéntate
y toma algo. Yo no quería que ella me viera en la entre
pierna que mis shorts ya que parecía carpa de circo
de lo parado que estaba mi miembro viril e incluso se notaba que
estaba mojado. Ella se levantó de la cama y me quedé
boquiabierto al verla de frente completamente desnuda. "Mamacita"
pensé, parecía un angel. Inmediatamente reaccioné
y volteé mis ojos a otro lado. El hecho de estarla viendo,
sin el consentimiento de Scott me hacia sentir culpable. Sentí
que ella se acercó a mi y me tapé con las manos en
la entre pierna. Me dijo: Déjame ver y quitó
mis manos y dijo: No esta bien que te quedes asi, estas muy
excitado. Y le dije: Uf si, y mi novia que está
tan lejos. Bueno a ver como me arreglo al ratito en mi cuarto.
Yo te puedo quitar la calentura si tu lo deseas dijo
ella. Le contesté: Escucha, no puedo hacer nada contigo,
eres la novia de Scott. Se acercó a mi y me susurró
en el oído derecho, No te preocupes no vamos a hacer
lo que piensas, solo deja que mis manos y mi boca se encargaran
de todo, te juro que será lo más maravilloso que te
hayan hecho. Scott no tiene porque saberlo nunca.
En ese momento fue cuando perdí la cabeza.
El deseo me habia invadido. La tomé del brazo y nos fuimos
al recibidor, la senté en el sofá y me quite los shorts
y la camisa. Mi miembro saltó como cañón de
barco de guerra y rápidamente me apresuré a sentir
aquellos cálidos labios brindándome unas buenas mamadas.
Me hacia ver estrellas. Ya estaba a punto de venirme cuando escuchamos
desde el cuarto: Baby, ¿Donde estás? Pensé,
¡En la madre! si este sale y nos pesca, yo aquí
con toda la verga metida en la boca de ella, éste me mata.
Saqué rápido mi pene de su boca. Melissa y yo nos
quedamos viéndonos y ella le contestó: ¿Necesitas
algo? estoy pintándome las uñas, cariño ya
voy. Y con voz somnolienta Scott dijo: ¿Se fue
aquél? Melissa se apresuró, Si, se fue
a su cuarto hace rato. Duerme estas muy cansado. Y dijo él,
Ok pero no tardes mucho. De los nervios, mi pene perdió
un poco de dureza pero todavía estaba muy excitado, mis testículos
ya me dolían un poco. Era muy extraño lo que sentía,
una mezcla de miedo y excitación. Pude haber sido fuerte
y haber regresado a mi cuarto en ese momento, pero mi libido me
decía que tenia que dejar terminar a Melissa lo que habia
empezado. Con el riesgo de que saliera Scott y me tronara. Dije,
De estas no hay todos los dias. Ella sonrió.
Me dijo que le gustaban mis vellos negros y mi pene. Asi que dejé
que aquella escultural rubia continuara con las artes del amor,
no tardé en recuperar mi temple. Después de unos instantes,
tome valor y le dije que se acostara en el sofá. Ella me
preguntó que que quería yo hacer. Le dije que solo
quería abrazarla, acariciarla, besarla y simular que lo hacíamos,
que no se la metería. Ella accedió. Me recosté
sobre ella. Sentí sus pechos suaves y tibios bajo los míos
al tiempo que besaba su cuello y con una mano trataba de recorrer
hasta abajo para llegar a su intimidad, estaba súper mojado
y caliente aquello. Pensé, Debo controlarme o perderé
la cabeza y no le quiero hacer algo así a mi amigo, yo lo
mataría a él si se mete con mi novia, pero ésta
guerrota esta bien buena y aquí estoy a medias y tengo que
terminar de alguna manera. Le dije, Mira te voy a frotar
mi parte en la tuya sin meterla, tendré mucho cuidado ¿Entiendes?
Hasta que me venga sobre tu vientre, ¿Estas de acuerdo?
Si, contestó. Entonces empecé mi faena.
Mi pene estaba parado hacia arriba de manera que la parte de abajo
frotaba sus labios vaginales de arriba hacia abajo. Sentía
que sus labios vaginales se abrían de lado a lado cada vez
más al tiempo que yo continuaba frotando cada vez mas fuerte.
Yo me apalancaba más rápido sobre ella buscando el
punto más rico para poder terminar. En el jadeo Melissa estaba
gozando intensamente ya que su clítoris estaba siendo muy
estimulado directamente por el cuerito de mi pene. Melissa apretaba
mis nalgas hacia ella haciendo que mi cuerpo se pegara mas al de
ella. Estábamos sudando. La besaba apasionadamente. Prácticamente
lo hacíamos sin hacerlo. Estaba yo frotando muy fuerte cuando
ya estaba a punto de venirme, cuando en fracción de segundos
en una embestida, mi pene se atoró levemente con sus labios
y resbaló produciendo una rápida penetración
total en su vagina debido a la presión que yo aplicaba. Por
fracciones de segundos pensé en sacarlo pero las ganas de
consumar aquello fueron enormes que me vencieron. Sentí mi
pene disparar a plenitud varias veces. Por fin mis testículos
encontraban desahogo. Melissa no hizo mas que verme con los ojos
desorbitados al tiempo que yo trataba de sacarlo. Ella apretó
mis nalgas para impedir que sacara mi pene ya que estaba empezando
a venirse ella también. Yo estaba dejando salir las últimas
chorreadas de semen dentro de allá. Sentí como se
estremecía al experimentar su orgasmo.
Ahí nos quedamos los dos bien entrados en
el éxtasis de algo que no debió ser. Esa fue la mejor
venida que he tenido hasta ahora. Cerré mis ojos y me desmadejé
sobre ella imaginándome que esa mujer tan bella siempre había
sido totalmente mía. Finalmente cuando reaccioné,
me incorporé y traté de limpiar su parte con mi camiseta
tratando de hacer desaparecer residuos de mi jugo y ella me indicó
que no fuera tonto que todo había sido arrojado dentro de
ella. Le pedí perdón por lo sucedido, que nunca fue
esa mi intención y le expresé mi temor de que hubiera
consecuencias de lo que acabábamos de hacer y me dijo que
no estaba en sus días fértiles y ojalá que
no quedara embarazada de mí ya que ella no se separaría
de Scott. Pero reconoció que había gustado mucho.
Al día siguiente me despegué un poco
y no sé cuantas veces mas hicieron el amor en aquel hotel.
Después de eso regresamos a donde vivíamos, Scott
feliz con su video. Los deje de frecuentar porque me perturbaba
mucho ver a Melissa. A finales de agosto los encontramos, mi novia
y yo, y me quedé helado al notar que Melissa estaba embarazada.
Ellos se veían muy contentos. ¿Será posible
que yo sea el padre de ese niño si sólo fue un disparo?
Pensé muy en mis adentros. Le pregunté con voz titubeante
que cuanto tiempo tenia y Scott contestó que tenia cinco
meses en estado y que de seguro concibieron durante un viaje que
hicieron en el Spring Break. El 2 de diciembre nació su bebé,
un varoncito. Pasó el tiempo, me casé hace 3 meses
y nos movimos a Seattle por cuestiones de trabajo. Ahora tengo miedo
indagar si ese niño es mío o no. No lo he visto bien,
no se como es, si tiene el cabello oscuro como yo o si se parece
a Scott. ¿Cómo es posible que yo le haya hecho semejante
cosa a mi amigo Scott, mi propio amigo? Eso me mortifica y no se
lo puedo ni contra a mi esposa que seria razón suficiente
para el divorcio. Pero al mismo tiempo a veces me pongo a pensar
que esa ha sido la experiencia sexual más extraordinaria
que he tenido. Quizás algún día me llene de
valor y pregunte directamente a Melissa si el niño es mío
o de Scott. Pero si ella misma no lo sabe. Bueno pues ni modo. Como
quiera, hay que tener cuidado con esas fantasías amigos.
Consecuencias más desagradables les pueden resultar por tratar
de hacerlas realidad.
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